martes, 19 de febrero de 2008

Una Carta al Director

CARTA AL DIRECTOR en el DIARIO PALENTINO de hoy

A Martín Aduriz

A Martín Aduriz. Con ese título, tan elocuente, apareció el pasado martes una Carta al director. En ella el escritor manifiesta bienintencionadamente que una crítica vertida por mí en un artículo tenía mala intención. Desconozco los títulos universitarios, la experiencia profesional y las publicaciones que le avalan. Pero al entrar en mi blog descubrió, ¡oh, secreto!, que me dedico a la psicología y al psicoanálisis. Entonces, con la mejor intención por su parte, informó a los lectores del Palentino en qué consisten los caminos que elegí para trabajar hace más de veinticinco años en nuestra pequeña y culta ciudad.

Mis lectores, mis amigos, mis analizantes y yo mismo asistimos así a una clase breve, pero instructiva, llena, sin duda, de la mejor de las intenciones. Nos mostró cómo es el mundo cuando se mira con sus objetivos ojos. No se cuidó de ocultar su ignorancia acerca de los últimos avances en psicoanálisis, que a algunos nos obligan a largas horas de estudio, a viajes continuos a jornadas y congresos, y a desplegar lo mejor de nuestro ser, mientras transcurren nuestros días junto a nuestros vecinos ilustrados. Nos enseñó que es posible, sin ponerse colorado, asociar cefaleas, neurociencia y edipo. Nos sorprendió su deficitaria atención a la hora de leer a Freud. ¿O es que puede que ni siquiera lo haya leído?

El escritor, un poco impulsivo, constituyéndose en portavoz de miles, ha dejado escrito que les hubiera encantado, ¡a esos miles!, escucharme en los congresos a los que él asiste. No aspiro a tanto. Por más que el psicoanálisis me haya curado de mi legendaria hiperactividad. Me conformo con trabajar como psicoanalista en mi pequeña, tranquila, culta y puede que cada día, un poco más freudiana ciudad natal.

Fernando Martín Aduriz

1 comentario:

Luism dijo...

Mentirosillo, no es cierto que te conformes con trabajar en tu ciudad natal, te tengo por mas ambicioso, me dicen que te dedicas a atacar y destruir a las neurociencias, ¡Por favor! ¡Chico malo!
Si me permites un consejo, consigue, al igual que el Sr. Fuentes, un carnet de "Arbitro Verificador de Credibilidad Científica" y todos contentos.